Estamos caminando por Buenos Aires con Juan. Le vamos a dar una sorpresa a Martín. Es de tarde pero cuando llegamos a un edificio viejo tipo pensión con escaleras de mármol, tipo Hotel Mayo, ya es de noche. Martín está desprolijo y con el pelo largo como en los 90. Sube la escalera como arrastrándose. Juan le salta a la espalda y Martín le hace una toma y lo tira a la escalera para golpearle la espalda como si fuese un gorila. Juan le dice que es él. Martín reacciona pero está agotado. Tiene que subir a su pieza para descansar y después ver a una chica.
La chica es parecida a Andrea rubia. Martín se duerme y la chica viene a hacer tiempo con nosotros. Estamos tristes.